domingo, 21 de junio de 2015

Teoria del Uniformismo

El uniformismo, uniformitarismo o actualismo, en filosofía de la ciencia, es el principio según el cual los procesos naturales que actuaron en el pasado son los mismos que actúan en el presente. Su significado metodológico se resume a menudo en la declaración: «El presente es la clave del pasado». El uniformismo se opone al catastrofismo, según el cual, los caracteres geológicos actuales se originaron repentinamente en el pasado por procesos geológicos radicalmente distintos a los del presente.

 

Teoria del Catatrofismo

El catastrofismo es una hipótesis que supone que la Tierra en sus inicios, se formó súbitamente y de forma catastrófica. Este paradigma estuvo en vigor durante los siglos XVII y XVIII.

Antecedentes históricos
James Ussher, arzobispo anglicano de Armagh, primado de Irlanda en 1650 construyó una cronología de la historia de la Tierra y la humanidad donde estableció que la creación fue realizada en el año 4004 a. C., se creía que la edad de la Tierra, e incluso del propio universo, era de 666 millones de años.
La doctrina catastrofista apareció como un paradigma necesario para que la formación del universo encajase en ese lapso de tiempo.[1

Teoria del evolusionismo

La evolución biológica es el cambio en herencia genética fenotípica de las poblaciones biológicas a través de las generaciones y que ha originado la diversidad de formas de vida que existen sobre la Tierra a partir de un antepasado común.[1] [2] Los procesos evolucionarios se han causado la biodiversidad a cada nivel de la organización biológica incluyendo los niveles de especies, de los organismos individuales y al nivel de la evolución molecular.[3] Toda la vida en la Tierra viene de un último antepasado común universal que existió entre hace 3800 y 3500 millones de años.[4] [5]
La palabra evolución para describir tales cambios fue aplicada por primera vez en el siglo XVIII por el biólogo suizo Charles Bonnet en su obra Consideration sur les corps organisés.[6] [7] No obstante, el concepto de que la vida en la Tierra evolucionó a partir de un ancestro común ya había sido formulado por varios filósofos griegos,[8] y la hipótesis de que las especies se transforman continuamente fue postulada por numerosos científicos de los siglos XVIII y XIX, a los cuales Charles Darwin citó en el primer capítulo de su libro El origen de las especies.[9] Sin embargo, fue el propio Darwin, en 1859,[10] quien sintetizó un cuerpo coherente de observaciones que consolidaron el concepto de la evolución biológica en una verdadera teoría científica.[

Teoria Crecionista

Se denomina creacionismo al conjunto de creencias, inspiradas en doctrinas religiosas, según las cuales el Universo y los seres vivos provienen de actos específicos de creación divina.[1] Por extensión, el adjetivo «creacionista» se ha aplicado a cualquier opinión o doctrina filosófica o religiosa que defienda una explicación del origen del mundo basada en uno o más actos de creación por un Dios personal, como lo hacen, por ejemplo, las religiones abrahámicas. Por ello, igualmente se denomina creacionismo a los movimientos seudocientíficos y religiosos que militan en contra del hecho evolutivo.[2]
El creacionismo se destaca principalmente por los «movimientos antievolucionistas», tales como el diseño inteligente,[3] cuyos partidarios buscan sustituir o al menos contrarrestar la enseñanza de la evolución biológica en las escuelas y universidades por una «causa inteligente», arguyendo que existe un debate científico sobre la cuestión. En contraste con esta posición, la comunidad científica sostiene la conveniencia de diferenciar entre lo natural y lo sobrenatural, de forma que no se obstaculice el desarrollo de aquellos elementos que hacen al bienestar de los seres humanos.[4]
Las cosmogonías y mitos de carácter creacionista han estado y permanecen presentes en muy distintos sistemas de creencias, tanto monoteístas, como politeístas o animistas. El movimiento creacionista políticamente más activo y conocido es de origen cristiano protestante y está implantado, principalmente, en los Estados Unidos

Teoria del Big Bang

La teoría del Big Bang (Gran explosión[nota 1] ) es el modelo cosmológico predominante para los períodos conocidos más antiguos del Universo y su posterior evolución a gran escala.[2] [3] [4] Afirma que el universo estaba en un estado de muy alta densidad y luego se expandió.[5] [6] Si las leyes conocidas de la física se extrapolan más allá del punto donde son válidas, existe una singularidad. Mediciones modernas datan este momento aproximadamente a 13,8 mil millones de años atrás, que sería por tanto la edad del universo.[7] Después de la expansión inicial, el universo se enfrió lo suficiente para permitir la formación de las partículas subatómicas y más tarde simples átomos. Nubes gigantes de estos elementos primordiales más tarde se unieron a través de la gravedad para formar estrellas y galaxias.

Sabes de que estan hechos los anillos de saturno?

¿De qué están hechos los anillos de Saturno? Los anillos de Saturno están hechos de billones de piezas de hielo, polvo y piedras. Algunas de estas partículas son tan pequeñas como un grano de sal, mientras que otras son tan grandes como casas. Se piensa que estos pedazos de piedra y hielo son piezas de cometas, asteroides o lunas las cuales fueron rotas por la fuerte gravedad de Saturno antes de que ellas pudieran alcanzar al planeta

Neptuno

Neptune Full.jpgNeptuno es el octavo planeta en distancia respecto al Sol y el más lejano del Sistema Solar. Forma parte de los denominados planetas exteriores o gigantes gaseosos, y es el primero que fue descubierto gracias a predicciones matemáticas. Su nombre fue puesto en honor al dios romano del mar —Neptuno—, y es el cuarto planeta en diámetro y el tercero más grande en masa. Su masa es diecisiete veces la de la Tierra y ligeramente más masivo que su planeta «gemelo» Urano, que tiene quince masas terrestres y no es tan denso. En promedio, Neptuno orbita el Sol a una distancia de 30,1 ua. Su símbolo astronómico es ♆, una versión estilizada del tridente del dios Neptuno.
Tras el descubrimiento de Urano, se observó que las órbitas de Urano, Saturno y Júpiter no se comportaban tal como predecían las leyes de Kepler y de Newton. Adams y Le Verrier, de forma independiente, calcularon la posición de un hipotético planeta, Neptuno, que finalmente fue encontrado por Galle, el 23 de septiembre de 1846, a menos de un grado de la posición calculada por Le Verrier. Más tarde se advirtió que Galileo ya había observado Neptuno en 1612, pero lo había confundido con una estrella.